Resumen
La lesión hepática traumática es frecuente y tiene altas tasas de morbilidad y mortalidad. El abordaje terapéutico varía según las características de la lesión y los parámetros clínicos del paciente. Las lesiones hepáticas se clasifican en seis grados de gravedad, que ayudan en la decisión terapéutica. Las lesiones hepáticas de bajo grado (grados I, II y III) a menudo se tratan con éxito mediante un tratamiento no quirúrgico. Este artículo buscó reportar el caso de un paciente masculino de 52 años con antecedente de traumatismo abdominal cerrado tras accidente automovilístico, ingresado en urgencias inicialmente estable. Sin embargo, evolucionó a las pocas horas con inestabilidad hemodinámica, por lo que se indicó laparotomía urgente. El paciente tenía daño hepático de grado II, que, sin embargo, generalmente se trata con tratamiento no quirúrgico. El tratamiento quirúrgico evolucionó con buena recuperación del paciente, que fue dado de alta a los doce días. Por tanto, es fundamental un seguimiento estricto de la evolución del paciente con traumatismo hepático para elegir el mejor abordaje terapéutico.
