Resumen
Objetivo: Este artículo buscaba realizar una revisión de la literatura que abordara cómo el trasplante de hígado puede influir significativamente en la calidad de vida (CV) de los pacientes con enfermedad hepática. Revisión bibliográfica: Varios elementos pueden afectar la CV de los pacientes trasplantados, como la edad, el uso de inmunosupresores y las complicaciones postoperatorias, como el síndrome metabólico y las repercusiones cardiovasculares. Los estudios muestran que la calidad de vida mejora significativamente después del trasplante de hígado (TF), en todas las edades, produciendo mejoras en el bienestar físico, proporcionando menos restricciones en las actividades sociales y de ocio. Aunque los pacientes que reciben TF experimentan mejoras en la calidad de vida, muchos informan dificultades para regresar al trabajo, lidiar con síntomas abdominales, sistémicos y fatiga, desarrollo de hipertensión, diabetes, hiperlipidemia, ansiedad y depresión. Consideraciones finales: Por tanto, es necesario el seguimiento de los pacientes por parte de un equipo sanitario multidisciplinar para que el trasplante sea asistido durante todo el proceso, aumentando así la supervivencia y, en consecuencia, favoreciendo una mejora del bienestar.
