Resumen
Objetivo: Realizar una revisión narrativa de la relación entre la microbiota intestinal y la depresión. Revisión bibliográfica: La depresión es una enfermedad neuropsiquiátrica asociada a cambios de humor, alteraciones del sueño y/o del apetito, baja autoestima y responsable de unas 800.000 muertes anuales por suicidio. El eje intestino-cerebro y su interacción bidireccional han atribuido a la microbiota intestinal el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad. Modula varios procesos centrales a través del nervio vago, así como la producción de metabolitos microbianos y mediadores inmunitarios que desencadenan cambios en la neurotransmisión, la neuroinflamación y el comportamiento. El conocimiento de la compleja interacción entre el eje intestino-cerebro que involucra vías endocrinas, inmunológicas y de neurotransmisores abre nuevas posibilidades terapéuticas en el abordaje de enfermedades cerebrales y neurodegenerativas. Consideraciones finales: Los psicobióticos y los alimentos funcionales emergen como posibles coadyuvantes en el tratamiento de los trastornos depresivos, con potencial para minimizar la morbimortalidad y los impactos socioeconómicos de esta patología.
