Resumen
Objetivo: Recoger las principales evidencias que indican un aumento del riesgo de ictus isquémico y otros fenómenos tromboembólicos en usuarias de anticonceptivos hormonales. Revisión de la literatura: El etinilestradiol se relaciona con un incremento de los factores procoagulantes y una reducción de los inhibidores naturales de la coagulación, mientras se cree que los efectos de los progestágenos son más discretos y variables. La administración de anticonceptivos transdérmicos puede resultar en un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, pero todavía hay estudios contradictorios; otras vías de administración no se asociaron con un mayor riesgo. Existe evidencia de que el riesgo de accidente cerebrovascular es más grande en los primeros 3 meses de uso de anticonceptivos orales combinados, pero no existe un mayor riesgo por el uso previo de anticonceptivos hormonales. Los principales factores que incrementan el riesgo de ictus cuando se asocian a anticonceptivos hormonales son la hiperlipidemia, el tabaquismo y la migraña con aura. Consideraciones finales: El etinilestradiol juega un papel central en el establecimiento del incremento del riesgo de ictus por el uso de anticonceptivos hormonales. Sin embargo, se necesitan más estudios para aclarar la influencia de las progestinas y la vía de administración bajo el riesgo de eventos tromboembólicos.
