Resumen
Objetivo: Analizar y difundir el conocimiento acerca del aumento de la violencia infantil-juvenil, debido a la pandemia del Coronavirus. Revisión bibliográfica: A partir del contexto de la pandemia del COVID-19, en el cual el distanciamiento social se presenta como la principal medida de protección para la población, la violencia familiar/doméstica, infantil-juvenil, que ya era predominante, se ha intensificado en todo el mundo, incluso en Brasil. En este contexto, en el seno de un ambiente doméstico, muchas veces complicado y estresante, se han detectado cuadros de mayor irritabilidad tanto en los agresores, como en los niños y adolescentes, lo que, consecuentemente, acentúa los conflictos. Además, la mayor permanecía en el domicilio familiar, dificulta la supervisión de las víctimas por terceros, como educadores y profesionales sanitarios, lo que implica un descenso de las notificaciones de violencia doméstica. De esta manera, se hace necesario un mayor conocimiento de las formas de cuidado y atención ante las señales de violencia, destacando el papel fundamental de las denuncias, realizadas principalmente por familiares próximos y vecinos. Consideraciones finales: Se concluye que la identificación prematura de la violencia infantil-juvenil implica el soporte de la integridad física y mental, imprescindible para garantizar el adecuado desarrollo del individuo.
