Resumen
Objetivo: Analizar el impacto psicosocial del paciente pediátrico en el diagnóstico post-cáncer, con el fin de identificar las estrategias para afrontarlo y la repercusión emocional tras el diagnóstico de cáncer. Métodos: Estudio descriptivo cualitativo realizado en niños de 8 a 12 años, que fueron diagnosticados de cáncer en los últimos 90 días de la investigación. Los datos fueron recolectados mediante la aplicación de un cuestionario semiestructurado previo consentimiento de los participantes. Resultados: La ausencia de una comunicación eficaz entre los profesionales sanitarios y los pacientes dificulta la identificación de las emociones, predominando los sentimientos complejos. Incluso ante la singularidad de cada paciente, los cambios de vida generaron tristeza y rechazo. Además de mostrar un sentimiento de impotencia y conductas defensivas cuando se habla del proceso de la enfermedad. Conclusión: Una buena relación médico-paciente-familia es indispensable para diagnosticar y tratar el cáncer infantil; destacando la necesidad de una comunicación adecuada, incorporando actividades lúdicas a la comprensión cognitiva de los niños de su situación, con el fin de promover una mayor aceptación, efectividad y humanización terapéutica.
