Resumen
Metas: Discutir los cambios metabólicos endocrinos característicos de los ancianos como causa de la obesidad. Revisión bibliográfica: Las hormonas hormona de crecimiento (GH), estrógeno y testosterona disminuyen con el envejecimiento. El cortisol, debido al mayor estrés en los ancianos, aumenta. También hay un aumento de hormona tiroestimulante (TSH) con una menor respuesta de la glándula a su estímulo, así como una disminución en la producción de triyodotironina (T3) y tiroxina (T4). La secreción de insulina y glucagón se altera, contribuyendo al aumento de la glucemia, que es proporcional a la edade. Con el envejecimiento se produce una disminución de la secreción de leptina y un aumento de grelina. Así, todos estos cambios hormonales contribuyen a la obesidad en este público. Consideraciones finales: La obesidad en los ancianos se produce cuando el envejecimiento trae consigo cambios en la composición corporal en relación al tejido muscular, la grasa y cambios en la producción y liberación de diversas hormonas ligadas al metabolismo, además de cambios en los hábitos de vida, como el sedentarismo.
